El papel de la hojalata en la economía circular
La hojalata, un material versátil y ligero, juega un papel fundamental en la economía circular, destacándose por su funcionalidad en diversas aplicaciones manufactureras y por su sostenibilidad industrial.
En este artículo de IMVSA, exploraremos las ventajas de la hojalata en dicho ámbito industrial, su ciclo de vida y cómo su reciclaje eficiente contribuye a la reducción de residuos.
¡Sigue leyendo para saber más!

Ventajas de la hojalata en aplicaciones industriales
En este primer apartado, te enumeramos los beneficios de emplear hojalata en aplicaciones industriales:
- Ligereza y resistencia. Se trata de un material ligero, lo que facilita su manejo y transporte, pero sin comprometer la resistencia necesaria para proteger el contenido.
- Versatilidad en diseño. La hojalata permite la innovación en envases metálicos, creándolos en diversas formas y tamaños, adaptándose a las necesidades específicas de diferentes productos, como hacemos en IMVSA.
- Propiedades de conservación. Su capacidad para proporcionar una barrera efectiva contra la luz, el oxígeno y la humedad ayuda a preservar la calidad y frescura de los productos envasados, por ejemplo, aceites comestibles y grasas alimentarias.
- Reciclabilidad. Este material es 100% reciclable, es decir, puede ser reutilizado indefinidamente sin perder calidad, contribuyendo a la economía circular.
- Menor huella de carbono. Su ciclo de vida eficiente, desde la producción hasta el reciclaje, reduce la huella de carbono en comparación con otros materiales, favoreciendo un enfoque más sostenible y colaborando en la descarbonización.
- Seguridad y resistencia química. Este metal es óptimo para envases de productos químicos, ya que la hojalata es resistente a la corrosión y a reacciones químicas. Así, se logra garantizar la integridad del contenido.
- Personalización. Permite a las empresas reforzar su identidad de marca a través de diseños únicos en sus envases.
- Económica. A menudo, la hojalata es una opción costo-efectiva para empresas, ya que su durabilidad y reciclabilidad contribuyen a una reducción de costos a largo plazo.

Ciclo de vida de la hojalata
Es el turno de conocer el ciclo de vida de este material.
Producción
El ciclo de vida de la hojalata inicia con la extracción de materias primas (principalmente mineral de hierro y estaño) que se procesan para obtener el acero laminado.
Este proceso incluye la fusión, el laminado en frío y el estañado.
Fabricación de envases
Una vez producida la hojalata, se transforma en envases mediante procesos de conformado, soldadura y pintura.
Durante esta etapa, se pueden aplicar recubrimientos adicionales para mejorar las propiedades de conservación y la resistencia química de los envases, adaptándolos a diferentes aplicaciones industriales.
Distribución y uso
Los envases de hojalata se distribuyen a diversas industrias, donde se emplean para envasar alimentos y otros productos de la industria no alimentaria, como pinturas y productos químicos.
Su diseño ligero y resistente garantiza la protección y conservación del contenido durante su vida útil.
Reciclaje
Al finalizar su ciclo de uso, los envases de hojalata son recolectados y llevados a centros de reciclaje. En el siguiente apartado, profundizaremos en este punto del ciclo de vida de la hojalata.

Cómo se recicla la hojalata
Como hemos indicado, en estas líneas, ahondaremos en los pasos del reciclaje de la hojalata.
- El primer paso es la recolección de envases usados. Éstos pueden ser recogidos a través de sistemas de reciclaje municipales, puntos limpios o empresas de gestión de residuos. Es importante que los consumidores depositen la hojalata en los contenedores adecuados para asegurar un proceso de reciclaje eficiente.
- Una vez recogida, la hojalata se lleva a una planta de reciclaje donde se clasifica. En esta etapa, se separan los envases de hojalata de otros materiales, como plásticos y cartones. Esta clasificación garantiza la pureza del material reciclable.
- Después, los envases de hojalata se limpian para eliminar cualquier residuo de productos que puedan haber contenido, como alimentos o pinturas. De esta forma, se asegura que el material reciclado cumpla con los estándares de calidad necesarios para su reutilización.
- Seguidamente a la limpieza, los envases son triturados en pequeños trozos y luego se funden en hornos a altas temperaturas. Este proceso transforma la hojalata reciclada en líquido, permitiendo que se eliminen impurezas y se obtenga un metal puro.
- Finalmente, el metal fundido se moldea en nuevas formas, como planchas o lingotes. Éstos pueden ser utilizados para fabricar, por ejemplo, nuevos envases metálicos sostenibles de hojalata. Este proceso de reciclaje, además de reutilizar el material, también ahorra energía y recursos en comparación con la producción de hojalata a partir de materias primas vírgenes.
Mediante estos pasos, la hojalata reciclada se reintegra al ciclo productivo, convirtiéndola en un recurso valioso que apoya la economía circular.

Contribución de este material en la reducción de residuos
La hojalata contribuye significativamente a la reducción de residuos industriales al ser un material altamente reciclable, lo que permite cerrar su ciclo de vida de manera efectiva.
Como hemos visto, al finalizar su uso, los envases de hojalata pueden ser recolectados y reutilizados para fabricar nuevos productos, disminuyendo la cantidad de desechos que terminan en vertederos.
Este enfoque favorece un modelo de economía circular, donde los materiales reciclables se mantienen en uso el mayor tiempo posible, minimizando así el impacto ambiental de los envases metálicos.
Además, el reciclaje de hojalata responde a una eficiencia material en términos de recursos. Al reciclar este material, se requieren menos recursos naturales y energía en comparación con la producción de nuevos envases a partir de materias primas vírgenes.
Esto no solo disminuye la extracción de recursos, sino que también reduce las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la producción de metales.
Al adoptar prácticas más sostenibles, las empresas que utilizan hojalata reciclada contribuyen a los objetivos globales de reducción de residuos y conservación del medio ambiente, promoviendo así un futuro más responsable y sostenible.

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